Trump y Musk: de aliados a rivales

Lo que comenzó como una alianza estratégica entre Donald Trump y Elon Musk durante la campaña presidencial de 2024 ha terminado en un enfrentamiento abierto. Ambos han mantenido trayectorias públicas marcadas por su influencia y notoriedad, pero recientes desacuerdos sobre el proyecto presupuestario del Gobierno de EE.UU. han provocado una ruptura inesperada.
Musk, quien apoyó financieramente la candidatura de Trump, participó en el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), un órgano consultivo enfocado en la reducción del gasto público. Sin embargo, en mayo de 2025, comenzaron las tensiones cuando Musk criticó un nuevo proyecto de ley de gastos respaldado por Trump.
Las consecuencias han sido inmediatas: Trump insinuó la cancelación de contratos gubernamentales con empresas de Musk, lo que provocó una caída en las acciones de Tesla. A su vez, Musk anunció que SpaceX reevaluará su colaboración con organismos públicos.
Ambos han utilizado sus plataformas digitales—Truth Social en el caso de Trump y X en el de Musk—para expresar sus posturas sin intermediarios. La disputa ha escalado de lo técnico a lo personal, afectando la dinámica política y económica en EE.UU..






