Un documento judicial reveló que los atacantes del atentado en la playa Bondi de Sídney lanzaron cuatro explosivos improvisados que no llegaron a detonar

Sídney, 22 de diciembre de 2025. Un documento judicial difundido este lunes confirmó que los presuntos autores del atentado terrorista ocurrido el pasado 14 de diciembre en la playa Bondi, Sídney, lanzaron artefactos explosivos improvisados (IED) contra la multitud, aunque ninguno llegó a detonar.
Los atacantes fueron identificados como Naveed Akram (24 años) y su padre Sajid Akram (50 años), este último abatido por la Policía durante el operativo. Según la acusación, ambos arrojaron cuatro explosivos contra personas que celebraban la festividad judía de Janucá, mientras portaban armas de fuego y banderas del Estado Islámico.
El ataque dejó 16 víctimas mortales, entre ellas una niña de 10 años y uno de los agresores. Además, la Policía halló un quinto explosivo en el vehículo de los atacantes, junto con armas y material propagandístico vinculado al grupo terrorista.
La Fiscalía presentó 59 cargos contra Naveed Akram, incluyendo asesinato y terrorismo, mientras se investigan sus vínculos con el Estado Islámico. El tribunal de Sídney emitió una orden de secreto judicial sobre parte de las pruebas, aunque medios locales como la cadena pública ABC han tenido acceso a fotografías de los dispositivos explosivos.
El atentado ha generado conmoción en Australia y reavivado el debate sobre la seguridad en eventos públicos, así como la necesidad de reforzar la vigilancia frente a amenazas extremistas.






