Un hombre mata accidentalmente a su bebé tras aplastarlo con el remolque de su camioneta


Gales.-Gran Bretaña. Un padre acaba de vivir una de sus peores pesadillas cuando accidentalmente conduciendo su camioneta atropella y mata a su hijo, Ianto Jenkins, de 3 años. El menor falleció aplastado mientras jugaba en su bici tras ser atropellado de forma accidental por su padre en Gales.
Guto Jenkins, de 32 años, se alejaba con su remolque de 2,5 metros lleno de tierra, el cual se encontraba unido a su camioneta 4X4, en una granja en Efailwen, Pembrokeshire, en Gales, sin saber que su pequeño había muerto atropellado por él.
Al momento del golpe, la hermana mayor de Ianto corrió en dirección a la granja y le gritó a su abuela, quien estaba ocupada trabajando en el interior: “Mamu Ianto está muerto“.
Inmediatamente, la abuela salió corriendo, aunque inicialmente pensó que el niño se había caído de su bici. No obstante, al acercarse pudo corroborar la horrible realidad, indicó en la investigación del Ayuntamiento de Llanelli.
El padre en su infinito dolor explica que lo único en lo que puede pensar ahora es que su hijo debió estar un punto ciego. O, en dado caso se habría movido cerca del tráiler mientras miraba el otro espejo o hacia adelante.
“No lo vi en absoluto a pesar de revisar mis espejos y mirar por encima del hombro antes de alejarme”, señaló en reiteradas ocasiones.
Asimismo continuó diciendo: “Cuando llegué a la parte superior del camino, recibí una llamada de mi madre que decía que Ianto estaba muerto. Fue la peor llamada de mi vida“.
Y resalta: “No pasa un día en el que no piense en Ianto. Es una pesadilla con la que viviré el resto de mi vida. El dolor y la culpa permanecerán conmigo por el resto de mi vida”.
Un examen post mortem determinó que el pequeño Ianto habría falleció de manera instantánea a causa de una “catastrófica” lesión en la cabeza. En tanto, la investigación reveló que no se hallaron fallas ni en la camioneta ni el remolque.
Rhys Hughes, el inspector ejecutivo de Salud y Seguridad, indicó que de acuerdo con la sangre encontrada, Ianto habría sido golpeado por el tráiler y no por la camioneta.
Por su parte, un jurado determinó una conclusión de muerte accidental, concluyendo además que el niño murió debido a una “lesión en la cabeza causada por el impacto con un remolque cargado”.
Finalmente, el forense principal interino, Paul Bennett, concluyó: “Sería negligente de mi parte no expresar formalmente mis más sinceras condolencias a la familia“.





