Una Semana de Tensión en Imbabura: Protestas de la CONAIE por Subsidio al Diésel Dejan un Fallecido y Acusaciones de Terrorismo en Ecuador

Las protestas convocadas por la Confederación de Nacionalidades Indígenas (CONAIE) en Ecuador cumplen una semana, centradas principalmente en la provincia andina de Imbabura. Los disturbios han escalado, dejando un saldo de un manifestante fallecido, 12 militares heridos y 17 personas retenidas, mientras se intensifican las acusaciones cruzadas de violencia entre el Gobierno y la organización indígena.
El detonante de las manifestaciones, que exigen la derogación de un decreto, es la eliminación del subsidio al diésel, medida que disparó su precio de $1,80 a $2,80 por galón.
Incidentes Clave y Víctimas en Imbabura
La CONAIE denunció la muerte de Efraín Fuerez, comunero indígena de Cuicocha (Imbabura), presuntamente por un impacto de bala de las Fuerzas Armadas, en un contexto de «represión» con amplio despliegue militar en localidades como La Esperanza (Imbabura). El Gobierno aún no se ha pronunciado sobre el deceso.
Por su parte, el Gobierno reportó agresiones a la fuerza pública. Acusó a manifestantes de «emboscar» un convoy que transportaba ayuda en Cotacachi (Imbabura). Además, en Otavalo (Imbabura), aproximadamente mil manifestantes atacaron un destacamento policial e incendiaron diez vehículos.
Respuesta Gubernamental y Acusaciones
El Gobierno ha calificado los ataques de «terroristas» y está procesando por ese delito a doce indígenas detenidos tras el asalto en Otavalo, además de dos ciudadanos venezolanos presuntamente vinculados al grupo criminal Tren de Aragua.
El presidente Daniel Noboa se mantiene firme en la eliminación del subsidio. Argumenta que la medida busca reorientar el ahorro hacia sectores vulnerables y golpear las finanzas de grupos dedicados al narcotráfico y la minería ilegal.
Las manifestaciones también han generado problemas de infraestructura, como la rotura de la red de distribución de agua potable en el puente de Rumipamba, afectando el servicio en varios sectores de la parroquia de Caranqui, en Ibarra (Imbabura).
La tensión crece con la CONAIE pidiendo diálogo y el cese de la represión, mientras el Gobierno insiste en diferenciar entre manifestantes pacíficos y «estructuras criminales-terroristas».





