Clamor de Justicia en San Francisco de Macorís

San Francisco de Macorís, Provincia Duarte, República Dominicana – Con lágrimas en los ojos y la voz quebrada por el dolor, una mujer haitiana, identificada como Yuli Chávez, exigió hoy justicia por el asesinato de su pareja, Wisley Daniel. El trágico suceso, según relató Chávez, ocurrió en San Francisco de Macorís, donde su compañero fue ultimado a balazos mientras sostenía a su hijo de seis meses en brazos.
En una entrevista desgarradora, Yuli Chávez manifestó su consternación y desesperación ante la pérdida. «Yo no estaba aquí cuando sucedieron los hechos, me llamaron y me dijeron que lo dispararon», expresó entre sollozos. La mujer enfatizó que Wisley Daniel era un hombre trabajador que no se metía con nadie y que su vida giraba en torno a su familia, buscando darles un futuro mejor. «Ese hombre no mete con nadie, no salga de su casa. Después de salir de trabajar, tú vas a venir a verlo. Tú, dominicano que vives en ese barrio, puedes decirlo, no hay nadie que va a decir que ese haitiano se metía con nadie», afirmó Chávez, pidiendo a los residentes locales que testifiquen sobre la buena conducta de su pareja.
Yuli Chávez, quien comparte un hijo de cinco años con la víctima, destacó que Wisley Daniel llevaba mucho tiempo residiendo en el país y que era «criado aquí», desmintiendo cualquier vínculo reciente con Haití.
La entrevistada hizo un llamado a las autoridades para que investiguen a fondo el crimen y den con los responsables. Aunque reconoció la percepción de falta de justicia para la comunidad haitiana en el país, manifestó su firme deseo de ver que se haga justicia en este caso. «Yo quiero justicia por él porque es un humano como todo el mundo que lo han matado. Es una injusticia que le están haciendo con él. Yo quiero justicia por él, porque nadie es un cero, todo el mundo es persona, humano como todo el mundo», enfatizó.
Yuli Chávez señaló que, aunque no estuvo presente en el momento del crimen, se rumora que el motivo podría haber sido una suma de 1,500 pesos. Sin embargo, ella insiste en que la gente dirá lo que encuentre conveniente y que lo primordial es que se investigue. Afirmó que «hay cámaras en todo el rincón de aquí en San Martín», lo que debería facilitar la identificación de los culpables. «La gente va a saber quién fue que lo hizo», sentenció.
Este incidente ha generado consternación en la comunidad y reabre el debate sobre la seguridad y la justicia para los ciudadanos de origen haitiano en la República Dominicana.






