Familiares sospechan de corrupción y venganza rodean el homicidio de «Nini» en San Francisco de Macorís

San Francisco de Macorís. – El reciente asesinato de Luis Gustavo de Aza, conocido como «Nini», de 24 años, ocurrido la mañana de este martes frente al Palacio de Justicia de San Francisco de Macorís, ha desatado serias acusaciones de corrupción policial y apuntan a un posible móvil de venganza relacionado con un caso judicial anterior.
Según testimonios de allegados, «Nini» se encontraba saliendo de una audiencia cuando fue ultimado a tiros en plena vía pública. Las sospechas recaen sobre un individuo identificado como Wellington, quien, de acuerdo con las fuentes, mantenía una enemistad con la víctima. Se alega que «Nini» era el único testigo clave en el caso de un joven llamado Alessandria, asesinado tiempo atrás, y que su testimonio era fundamental para esclarecer dicho crimen.
Las declaraciones sugieren que la muerte de «Nini» podría haber sido orquestada por Wellington para evitar que testificara, y que este acto habría sido facilitado o, al menos, tolerado por miembros de la policía local, quienes presuntamente habrían recibido pagos para facilitar la impunidad. «Ellos saben que están vendidos. Que le cojan su cuarto a Wellington. Lo saben», afirmó un familiar cercano a la víctima, quien se identificó como Uyzo Cabera, primo y amigo de «Nini».
La gravedad de estas acusaciones pone en entredicho la integridad de las fuerzas de seguridad en la zona. «Si lo investigaran, no hubiera uno que quedara… Estuvieran todos presos, los policías de aquí, los primeros que tuvieran presos eran ellos», enfatizó Cabera, sugiriendo que una investigación exhaustiva revelaría la complicidad de varios agentes.
Las autoridades del Departamento de Investigaciones Criminales (DICRIM) y la Policía Científica se encuentran en el lugar del crimen recolectando evidencias, mientras el cuerpo de la víctima fue trasladado al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF) para la autopsia. La comunidad espera respuestas contundentes y acciones firmes que desmientan estas graves imputaciones y garanticen que se haga justicia, no solo por la muerte de Luis Gustavo de Aza, sino también por la presunta corrupción que empaña la seguridad pública.






