¡Alerta en los cielos! Misil hutí cerca de Tel Aviv desata caos aéreo internacional

Una onda de shock recorrió las terminales aéreas de todo el mundo luego de que un misil, presuntamente lanzado por rebeldes hutíes, impactara en las inmediaciones del aeropuerto Ben Gurión de Tel Aviv. Este inédito ataque, que dejó un saldo de heridos leves, provocó la cancelación de más de una veintena de vuelos y sembró la incertidumbre en la aviación internacional.
El sonido de las sirenas y la posterior confirmación del impacto desató una rápida reacción en cadena. Aerolíneas de renombre mundial tomaron la drástica decisión de suspender temporalmente sus operaciones hacia y desde Israel, priorizando la seguridad de sus pasajeros y tripulaciones.
British Airways extendió la suspensión de sus vuelos hasta el 7 de mayo, mientras que Air India desvió su vuelo proveniente de Delhi y anunció la detención de sus servicios hasta el 6 de mayo. El gigante Lufthansa, junto a sus filiales Austrian Airlines, Swiss, Brussels Airlines y Eurowings, también se sumó a la lista de cancelaciones hasta la misma fecha, dejando a miles de pasajeros con sus planes de viaje en suspenso.
La parálisis aérea se extendió aún más, con compañías como United Airlines, Delta Air Lines, Air France y Air Canada anunciando la prórroga de sus cancelaciones hasta el 8 de mayo, reflejando la creciente preocupación por la seguridad en la región.
En medio del caos, la aerolínea bandera israelí, El Al, desplegó una operación de «rescate aéreo», habilitando vuelos especiales desde Larnaca y Atenas a precios subsidiados para repatriar a sus ciudadanos varados en el extranjero. Junto a Arkia e Israir, El Al asumió temporalmente el control de las rutas aéreas israelíes, aunque esta situación derivó en un notable aumento de los precios de los billetes.
Este incidente sin precedentes subraya la creciente vulnerabilidad de la infraestructura civil ante la escalada de tensiones en el Medio Oriente. La aviación internacional, un sector crucial para la conectividad global, se ve directamente afectada por la inestabilidad regional, generando interrogantes sobre el futuro de los viajes hacia y desde Israel. La comunidad internacional observa con atención los acontecimientos, mientras las autoridades israelíes evalúan los daños y refuerzan las medidas de seguridad en el aeropuerto Ben Gurión.






