EDEESTE Envía Facturas Ilegales y Acumula Deudas Gigantescas a Usuarios sin Servicio Eléctrico en República Dominicana

Santo Domingo, República Dominicana – La Empresa Distribuidora de Electricidad del Este (EDEESTE) está envuelta en una grave y recurrente controversia por prácticas de facturación que, según la Ley General de Electricidad, son ilegales. Decenas de usuarios en la República Dominicana están siendo obligados a pagar deudas abultadas por un servicio eléctrico que jamás recibió, incluso después de que la propia distribuidora confirme el error.
El problema central radica en un patrón de contratos de servicio incumplidos. Usuarios que pagaron por la conexión y firmaron un contrato no verificado jamás la instalación del cable de acometida o el contador, pero, inexplicablemente, comenzaron a recibir facturas mensuales de inmediato.
Estas facturas se basan en un consumo «promedio» inexistente, un método de cobro arbitrario e indefinido que la legislación dominicana prohíbe expresamente.
Casos de Deudas Escalofriantes
Las consecuencias de esta ineficiencia o la negativa del sistema a corregir los cobros ilegales son dramáticos.
- Gricel de los Santos es un ejemplo contundente. Acumuló una deuda que supera los RD$94,000 a pesar de que EDEESTE confirmó que nunca hubo conexión activa en su domicilio y de que se mudó hace más de tres años. Las facturas continuaron llegando sin cesar.
- Diomeilin Ferrera se enfrenta a una situación similar. Recibió facturas con la nota de «conexión directa» a pesar de no contar con un contador instalado. Tras mudarse hace más de un año, su deuda asciende a más de RD$30,000 por un servicio que no utilizó.
El «Viacrucis» Burocrático
Los usuarios afectados describen la búsqueda de una solución como un «viacrucis». El sistema de EDEESTE, y su oficina de protección al consumidor eléctrico (PROTECOM), demuestran una ineficacia crítica: incluso después de que se reconoce y confirma el error de la no conexión, el sistema informático sigue generando nuevas facturas .
Peor aún, a los usuarios se les exige saldar la totalidad de esta deuda acumulada e indebida —que a menudo incluye cargos por reconexión, suspensión e intereses— como requisito indispensable para poder cancelar el contrato o, irónicamente, para solicitar la instalación del servicio que pagaron inicialmente.
Este patrón de contratos incumplidos, facturación ilegal y la inacción del sistema a corregir los errores está resultando en una carga financiera injusta y enorme para los ciudadanos de la República Dominicana.






