San Francisco de Macorís honra a las madres con emotiva eucaristía en el camposanto local

San Francisco de Macorís.– En un ambiente de recogimiento y amor profundo, el cementerio municipal fue el escenario de una emotiva eucaristía en homenaje a las madres, aquellas que siguen presentes en los corazones de sus seres queridos, aunque hayan partido físicamente.
La ceremonia, celebrada en los jardines del camposanto, estuvo a cargo del sacerdote Ricardo Fernández, quien invitó a los asistentes a reflexionar sobre el amor maternal como un vínculo eterno que trasciende el tiempo. «El amor de una madre es el reflejo más puro del amor de Dios, y aunque su presencia física nos falte, su guía sigue acompañándonos en cada paso», expresó el religioso.
Bajo el lema «El amor de una madre nunca se apaga», la misa sirvió como un espacio de homenaje lleno de significado. Se recordaron los valores, la entrega y el legado de las madres en sus hogares, destacando la fortaleza y el amor que continúan inspirando a quienes las recuerdan.
La ceremonia fue enriquecida por la música del violinista Leonardo Espinal, cuyas melodías aportaron una atmósfera de respeto y profunda emoción a cada momento de oración.
Como parte del homenaje, las familias recibieron un detalle floral que luego colocaron en las tumbas de sus madres, en un gesto de amor y memoria.
Uno de los momentos más conmovedores fue la bendición final, donde el sacerdote recorrió el camposanto rociando agua bendita sobre las madres presentes, en un acto simbólico de protección y gratitud.
Porque en San Francisco de Macorís, el amor por una madre nunca desaparece, sino que permanece en cada recuerdo y en cada gesto de amor.






