Científicos británicos usan tejido cerebral humano vivo en búsqueda de cura para la demencia

Investigadores de la Universidad de Edimburgo, en colaboración con el Royal Infirmary, lograron un avance pionero en la investigación del Alzheimer, utilizando tejido cerebral humano vivo para reproducir el desarrollo temprano de la enfermedad en laboratorio. Este método permitió observar en tiempo real cómo la proteína beta amiloide tóxica destruye las sinapsis, afectando la comunicación neuronal.
El equipo obtuvo muestras de tejido cerebral sano de pacientes con cáncer durante cirugías, con consentimiento explícito, y las conservó en líquido cefalorraquídeo artificial oxigenado. Luego, el tejido fue expuesto a la proteína beta amiloide extraída de pacientes fallecidos por Alzheimer, demostrando que pequeños cambios en sus niveles pueden alterar el comportamiento celular y causar daños irreversibles.
Uno de los hallazgos más reveladores fue la liberación excesiva de proteína tau en el lóbulo temporal, una región afectada en las primeras fases de la enfermedad. Estos resultados podrían acelerar el desarrollo de nuevos tratamientos, permitiendo estudiar la demencia en células cerebrales humanas reales, en lugar de modelos animales.
El proyecto recibió un aporte de 1 millón de libras esterlinas de la Fundación James Dyson, y el fundador de Race Against Dementia, Sir Jackie Stewart, destacó la urgencia de encontrar soluciones, recordando que cada tres segundos alguien desarrolla demencia.






