Salud
Cuando la gripe se va, pero la tos permanece

En las últimas semanas, las consultas médicas en el país han tenido un protagonista común: la tos.
Tras un brote simultáneo de varios virus respiratorios, especialmente influenza, muchas personas llegan al neumólogo con la misma preocupación: ya no hay fiebre, ni dolores corporales, ni congestión nasal evidente, pero la tos continúa, persistente y molesta.
La escena se repite una y otra vez. El paciente siente que la gripe “no se ha quitado” o cree que necesita antibióticos para terminar de curarse. Sin embargo, en la mayoría de los casos, el problema no es una infección activa, sino algo menos visible, pero igual de incómodo: la inflamación de las vías respiratorias.






