Proteínas y mortalidad: Cada etapa de la vida necesita un tipo distinto (Feepik)

Un estudio sugiere que las proteínas animales son esenciales para la supervivencia infantil, especialmente durante los primeros años de vida, mientras que las proteínas vegetales son más beneficiosas para los adultos, especialmente en la mediana edad y los mayores, ya que se asocian a una menor mortalidad. Las proteínas animales favorecen el crecimiento y fortalecimiento inmunológico en la infancia, mientras que las proteínas vegetales, al ser acompañadas de un consumo reducido de grasas totales, ayudan a prevenir enfermedades crónicas asociadas al envejecimiento, como diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares.
El análisis también destaca que la producción de alimentos de origen animal genera una gran cantidad de emisiones de gases de efecto invernadero, lo que impulsa la transición hacia dietas basadas en plantas. Sin embargo, advierte que reducir excesivamente las proteínas animales podría ser perjudicial para ciertos grupos de edad, como niños y mujeres embarazadas. Los autores sugieren que las políticas nutricionales deben considerar la edad como un factor crucial.
Además, el estudio expone desigualdades regionales y económicas en el acceso a proteínas, con países de mayores recursos dependiendo más de proteínas animales, mientras que las regiones con menores recursos se centran en proteínas vegetales. El análisis se basó en más de 4.000 tablas de vida y otros datos globales para identificar estos patrones.
El mensaje central es que la dieta óptima varía según la edad, y las políticas alimentarias deben adaptarse a esta variabilidad para equilibrar la salud pública y la sostenibilidad ambiental.





