República Dominicana consolida liderazgo en turismo de salud y llama a convertirlo en política de Estado

Santo Domingo, 13 de enero de 2026. La República Dominicana ya no compite “a futuro” en turismo de salud: compite hoy. El país se posiciona entre los destinos líderes del Caribe y América Latina en el Medical Tourism Index, con presencia en el top 20 mundial, según diversas mediciones internacionales.
Este posicionamiento responde a una oferta cada vez más profesionalizada, con centros de salud que apuestan por estándares internacionales, experiencia del paciente, tecnología, formación clínica y articulación institucional, incluyendo esfuerzos impulsados desde la Asociación Dominicana de Turismo de Salud (ADTS).
El abogado especializado en derecho médico Gilberto Objío Subero destacó que este liderazgo representa una plataforma de oportunidad, pero advirtió que aún no se traduce en una política pública madura. “El turismo de salud dejó de ser un nicho, pero el reto es pasar del diagnóstico a la ejecución”, afirmó.
Impacto económico y retos pendientes
- El Segundo Estudio y Diagnóstico del Turismo de Salud y Bienestar estimó que en 2022 el sector generó más de US$1,300 millones y movilizó cerca de 339 mil pacientes internacionales y turistas.
- El decreto 787-21, emitido en 2021, mandó a la formulación de políticas para el desarrollo del turismo de salud y bienestar, pero Objío Subero cuestiona cuánto se ha avanzado en su ejecución.
- Señaló que la competitividad global premia gobernanza, consistencia y resultados medibles, no proyectos piloto permanentes.
Claves para sostener el liderazgo
El especialista subrayó que, mientras el sector privado ha invertido en posicionamiento, acreditaciones y alianzas internacionales, el turismo de salud requiere una promoción-país estructurada y sostenida, alineada con mercados emisores, aseguradoras, aerolíneas y plataformas.
Entre los pasos necesarios mencionó:
- Una agenda concreta con norma técnica alineada a estándares internacionales.
- Registro público de prestadores y telemedicina regulada.
- Sello de calidad viable y observatorio del sector.
- Programas de capacitación y seguridad jurídica.
- Incentivos claros para atraer inversión.
“El verdadero diferencial competitivo es el talento humano, con bilingüismo, competencias interculturales, seguridad del paciente y procesos administrativos eficientes”, puntualizó.
Conclusión
“La República Dominicana ya ha demostrado que puede liderar el turismo de salud. Hoy, el reto no es seguir diagnosticando el potencial, sino convertir ese liderazgo en política de Estado, con gobernanza efectiva, promoción sostenida y talento competitivo”, recalcó Objío Subero.






