Tensión en Mineápolis: Muerte de ciudadana en operativo de ICE desata crisis política
Minnesota — La ciudad de Mineápolis se encuentra en estado de máxima tensión tras la muerte de una mujer de 37 años a manos de agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) durante la mañana de este miércoles. El incidente, ocurrido en una zona residencial a pocas calles de donde fue asesinado George Floyd en 2020, ha escalado rápidamente a una crisis entre el gobierno local y la administración federal.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha calificado el suceso como un acto de «terrorismo interno». Según la vocera Tricia McLaughlin, la mujer —identificada por autoridades locales como una observadora legal y ciudadana estadounidense— intentó atropellar a los oficiales con su vehículo, un Honda Pilot, mientras estos realizaban una operación migratoria. El DHS sostiene que el agente disparó en defensa propia al ver su vida amenazada.
Sin embargo, videos difundidos en redes sociales y testimonios de testigos contradicen esta versión. Según el alcalde Jacob Frey, las imágenes muestran que la mujer intentaba dar la vuelta para alejarse cuando el agente disparó varias veces a través del parabrisas. Frey calificó la narrativa federal como «una mentira» y exigió la salida inmediata de ICE de la ciudad.
El operativo forma parte de una movilización masiva sin precedentes en Minnesota, con el despliegue de 2,000 agentes federales adicionales. Esta ofensiva migratoria ha resultado en la detención de más de 1,000 personas, principalmente de comunidades mexicanas, ecuatorianas y salvadoreñas, pero con un enfoque agresivo hacia la comunidad somalí de las «Twin Cities».
El trágico evento coincide con un panorama político turbulento en el estado:
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Renuncia del Gobernador: Tim Walz anunció recientemente que no buscará la reelección, debilitado por un escándalo de fraude millonario en programas de cuidado infantil vinculados a organizaciones que servían a la comunidad somalí.
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Protestas masivas: Tras el disparo, cientos de residentes salieron a las calles para enfrentar a los agentes federales, quienes respondieron con gas lacrimógeno y químicos para dispersar a la multitud.
La administración federal ha vinculado este despliegue con la necesidad de combatir el fraude y las amenazas a la seguridad, mientras que líderes locales como la congresista Ilhan Omar denuncian una persecución política y racial que está «sembrando el caos» en las calles de Mineápolis.






