David Stearns ratifica a Carlos Mendoza: Los Mets apuestan por la estabilidad pese a la crisis

NUEVA YORK – En medio de una de las tormentas más severas que ha enfrentado la franquicia en años recientes, la directiva de los Mets de Nueva York ha decidido cerrar filas. David Stearns, presidente de operaciones de béisbol, confirmó que el puesto del manager Carlos Mendoza no corre peligro, otorgándole un voto de confianza total a pesar del alarmante inicio de campaña.
Un respaldo ante la adversidad
La gerencia neoyorquina ha sido enfática: el récord negativo no es responsabilidad directa del estratega de 46 años. Según Stearns, la situación actual se debe a una combinación de factores externos y una ejecución deficiente en el terreno, más que a la gestión desde el banquillo.
«No consideramos que el desempeño actual sea reflejo del liderazgo de Carlos, sino de las circunstancias que nos ha tocado enfrentar», sugirió la directiva.
El peso de las lesiones y un arranque histórico (por lo negativo)
El panorama en Queens es complejo. Con una marca de 10-21 tras los primeros 31 juegos, los Mets firman uno de los peores arranques en la historia de la organización. Sin embargo, el análisis interno apunta a la enfermería como el principal culpable.
La ofensiva del equipo se ha desplomado tras perder simultáneamente a piezas angulares de su alineación:
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Juan Soto
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Francisco Lindor
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Jorge Polanco
Sin estas figuras, la producción de carreras ha sido insuficiente para respaldar el pitcheo, dejando a Mendoza con un margen de maniobra limitado.
La mirada puesta en la remontada
A pesar del pesimismo en las gradas, tanto Stearns como el dueño del equipo, Steve Cohen, mantienen la calma basándose en dos pilares:
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Margen de tiempo: Aún restan 131 partidos por disputar. La organización tiene muy fresco el recuerdo de la temporada 2024, donde lograron una remontada histórica para meterse en la pelea.
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Solidez de Mendoza: El dirigente venezolano posee un récord histórico positivo (182-173) y se encuentra en su último año de contrato garantizado (con una opción para 2027). La directiva prefiere la continuidad de un proyecto que ya ha demostrado ser ganador en condiciones normales.
Por ahora, los Mets priorizan la paciencia sobre la reacción impulsiva, esperando que el regreso de sus estrellas sane las heridas de un equipo que aún sueña con octubre.





