Carlos Alcaraz, en duda para Roland Garros: «No voy a hipotecar mi carrera»

Madrid — El panorama del tenis español se mantiene en vilo. Tras una racha de ausencias obligadas, Carlos Alcaraz ha puesto en duda su participación en el próximo Abierto de Francia. El murciano, que atraviesa un momento físico delicado debido a una lesión en su muñeca derecha, ha dejado claro que su salud está por encima de cualquier trofeo.
Un calendario marcado por la incertidumbre
La temporada de tierra batida está siendo un camino cuesta arriba para el joven talento. Después de verse obligado a causar baja en el Abierto de Madrid y en el torneo de Barcelona, todas las miradas están puestas ahora en el Abierto de Italia. Sin embargo, su presencia en Roma es, a día de hoy, una incógnita total.
«No tengo miedo de saltarme torneos si es necesario. Lo más importante es estar al cien por cien y no poner en riesgo mi futuro por las prisas de volver», afirmó Alcaraz con una madurez impropia de su edad.
Pruebas determinantes en el horizonte
En los próximos días, el equipo médico de Alcaraz llevará a cabo una serie de exámenes diagnósticos cruciales. Estas pruebas determinarán si el tejido de su muñeca ha sanado lo suficiente para soportar la exigencia de los partidos a cinco sets en Roland Garros o si, por el contrario, el tenista deberá prolongar su periodo de descanso.
Éxito entre algodones
A pesar de la frustración deportiva, Alcaraz vivió un momento de luz en la reciente gala de los Premios Laureus celebrada en Madrid. El murciano fue reconocido como el deportista mundial del año, consolidándose como un referente global.
Aunque algunos reportes recientes le atribuían erróneamente una vitrina de siete Grand Slams —cifra que aún le queda por alcanzar pese a su meteórico ascenso—, lo cierto es que su impacto en el circuito es innegable. Ahora, el mundo del tenis espera que el «huracán de El Palmar» pueda recuperar su fuerza para la cita parisina.




