Santiago Peña renuncia a la presidencia de Paraguay en medio de crisis bancaria y presión política

Peña explicó que tomó la decisión para preservar la estabilidad del país y sus instituciones democráticas. Además, pidió disculpas a los paraguayos, aunque no asumió directamente la responsabilidad por la situación financiera.
La crisis se agravó luego de que el Banco Central interviniera Ueno Bank por problemas de solvencia, provocando el cierre de sus sucursales físicas y la congelación de sus operaciones. La entidad mantenía depósitos por aproximadamente 850 millones de dólares en fondos públicos, de los cuales unos 380 millones pertenecían al Instituto de Previsión Social (IPS).
El caso también generó cuestionamientos por los presuntos vínculos del mandatario con la entidad bancaria y con organismos responsables de supervisarla. Como parte de las investigaciones, ocho ejecutivos y altos funcionarios fueron detenidos, entre ellos el presidente del banco, Juan Manuel Gustale, y su director ejecutivo, Federico Miguel Vázquez.
La renuncia de Peña se produce en medio de una fuerte crisis financiera y política que ha generado preocupación sobre la estabilidad institucional de Paraguay.




