Slow Fitness: la tendencia que prioriza constancia y movimiento consciente sobre la intensidad

SANTO DOMINGO.– Entrenar a un ritmo llevadero, sin perseguir el agotamiento, gana espacio entre quienes buscan sumar movimiento a su vida cotidiana. Bajo etiquetas como Slow Fitness o movimiento consciente, esta corriente propone regular la intensidad, prestar atención a las señales del cuerpo y priorizar la constancia antes que la velocidad.
La perspectiva coincide con una recomendación sanitaria consolidada: la Organización Mundial de la Salud (OMS) aconseja que las personas adultas acumulen entre 150 y 300 minutos semanales de ejercicio moderado. Para quienes llevan una vida sedentaria, el primer paso puede ser elegir una práctica que se adapte a sus posibilidades y pueda mantenerse con el tiempo.
Opciones de menor demanda
El enfoque no descarta las sesiones de alta exigencia, cuyo lugar depende de los objetivos, el estado físico y la disponibilidad de cada persona. Sin embargo, alternativas más accesibles como:
- Trote suave.
- Trabajo aeróbico en zona 2.
- Caminata con bastones.
Estas prácticas permiten desarrollar la capacidad cardiorrespiratoria y consolidar un hábito sostenible en el tiempo.




